LO QUE NECESITAS SABER PARA REJUVENECER RAPIDO Y TENER UNA VIDA LARGA, SANA Y FELIZ

Si es verdad que la salud es el tesoro más preciado, es necesario cuidarla como tal y para ello es recomendable mantenerse joven y usar todos los conocimientos, hábitos y acciones necesarias para rejuvenecer rápido.

Los hábitos y acciones para rejuvenecer rápido son varias, pero lo primero es saber que el tiempo de vida está determinado por los telómeros, esas pequeñas capsulas localizadas en los extremos de los 23 pares de nuestros cromosomas.

Ya que los telómeros se van acortando en cada replicación cromosómica, es necesario saber con cuanto capital telomérico contamos al inicio de nuestra transacción por la vida para saber cómo se distribuye su gasto a lo largo de la misma y cómo podemos influir para hacerlo más eficientemente.

Para esto, es necesario saber:

  • Con cuanto capital iniciamos
  • Como y porque se va perdiendo en el camino
  • Que acciones hacen que esa pérdida sea mayor
  • Como es posible conservarlo más tiempo
  • Como es posible que los telómeros recobren su tamaño previo
  • Y finalmente, llegando a que mínimo de tamaño telomérico acaba la vida.

El cromosoma de una célula promedio del cuerpo, tiene 100 millones de pares de bases.

Cuando la fertilización del ovulo se lleva a cabo por el espermatozoide y se forma el cigoto a huevo, esto es, cuando somos “concebidos”, esta célula ya diplóide y totipotente posee en sus telómeros una longitud de 15,000 pares de bases.

Este cigoto o huevo tendrá su primera división celular para dar lugar a dos blastómeros y desde ese mismo momento, en cada división celular y replicación cromosómica se irán perdiendo bases, o fracciones de los telómeros, durante los poco más de nueve meses que dura la gestación.

De forma que al momento del nacimiento, los telómeros del bebe se han reducido a solo 10,000 pares de bases.

Este número de pares de bases o capital telomérico con el que se cuenta en ese feliz momento se irá perdiendo gradualmente cada vez que los cromosomas se repliquen durante todo lo que nos resta de vida.

Y cuando la longitud promedio de esos telómeros se reduzca a 5,000 pares de bases, la vida llegara a su fin.

Esto quiere decir que disponemos de solamente 5,000 pares de bases para transitar toda una vida entera.

Se ha dicho siempre que el tiempo es la moneda corriente de la vida pero, aunque íntimamente relacionado, aparentemente no lo es.

El tamaño y la integridad de nuestros telómeros es lo que realmente se pierde durante el tiempo que vivimos.

Esto explica en gran parte porque hay gente que envejece tan rápido y muere de forma precoz mientras que algunos otros tienen vidas centenarias.

Por lo tanto, es necesario entender algunos conceptos básicos si queremos mantenernos jóvenes, sanos y felices y poder rejuvenecer rápido en cualquier fase de la vida ya sea a los 30, 50, 90 o más de 100 años.

Los telómeros son entonces nuestra fuente de juventud y relojes que inician su conteo desde el momento en que somos concebidos hasta el día que termina nuestra nuestra existencia.

Y aunque el capital inicial que la vida nos entrega es de 15,000 pares de bases al momento de la fertilización, un tercio de ese capital, 5,000 pares, se pierden durante la gestación de forma que en 9 meses de desarrollo embrionario y fetal, perdemos el 30% de ese capital.

Mientras que un tercio, 5,000 pares, nos deberá servir para vivir más de 100 años, si prestamos los cuidados necesarios.

El otro tercio de capital, 5,000 pares de bases restantes, ya no nos servirán de mucho. En ese momento no son ya suficientes para mantener nuestra integridad cromosómica, nuestras células habrán alcanzado la senescencia y todo habrá terminado.

Cuando la célula se divide y los cromosomas se replican, siempre se pierde  una parte del telómero.  Se calcula que cada replica de un cromosoma promedio implica una pérdida de aproximadamente 40 pares de bases.

A esto se debe que el tiempo de vida máximo alcanzado haya sido de 120 años, con solo una persona documentada, una mujer, que ha llego a los 122.

Esta continua división celular durante la vida se debe llevar a cabo de forma regular y permanente para reparar células, tejidos y órganos dañados por ataques de agentes físicos, químicos o biológicos y por el efecto del estrés de la vida diaria que en condiciones naturales se producen y frecuentemente es imposible evitarlos.

Por otro lado existen una gran cantidad de hábitos dañinos que son controlables como;

  • Fumar
  • Tomar bebidas alcohólicas en exceso
  • Adicción a drogas
  • Glotonería que conduce a la obesidad,
  • Sedentarismo y abandono físico,

Y exposición a toxinas medioambientales y a Enfermedades o lesiones, algunas de ellas previsible o posibles de controlar.

Muchos de estos eventos serán imposibles de prevenir, lo importante entonces, sera reducir su impacto por medio de acciones que nos den la mayor protección posible.

El tiempo cronológico puede corresponder o no con nuestro tiempo de vida pero el tamaño e integridad de nuestros telómeros es nuestra moneda corriente, ellos si llevan las cuentas exactas y debemos protegerlos.

Por ello es necesario ayudar a extender los intervalos de tiempo en que la replicación celular es requerida para reparar daños y reponer nuestras células, extendiendo así nuestro tiempo de vida.

Esto es, administrar eficientemente nuestro capital telomérico.

Por otro lado, el acortamiento de los telómeros  se asocia al envejecimiento y abre las puertas a un sinnúmero de enfermedades degenerativas entre las que se encuentran;

  • Afecciones cardíacas y del aparato circulatorio
  • Diferentes grados de Demencia
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Párkinson
  • Osteoporósis
  • Artritis,
  • y Degeneración Macular, entre muchas otras.

Con precisas medidas preventivas todas ellas se pueden evitar o cuando menos aliviar, controlar y posponer para lograr una mejor calidad de vida.

Aumentando el tamaño de los telómeros aumenta el tiempo y calidad de funcionamiento  de nuestras células, tejidos, órganos, sistemas y de todo nuestro cuerpo.

Y podemos rejuvenecer rápido en cualquier fase de nuestra vida con el conocimiento, experiencia, tecnología y productos con que actualmente YA se cuenta.

En sus inicios, antes de los 25 o 30 años, no son necesarios a menos que se padezca de afecciones específicas o que malos hábitos adquiridos hayan sido verdaderamente destructivos.

Y en edades muy tardías como 90 o 100 años quizá tampoco sean tan efectivos aunque también ayudaran.

Pero siempre y a cualquier edad deberemos cuidar nuestro capital telomérico con objeto de extender nuestro periodo de vida y rejuvenecer rápido en cualquiera de su fases.

Anuncios

Acerca de rejuvenecerapido

El área de Rejuvenecimiento genético me apasiona, quiero hacer aportaciones tanto en esa área como en la de envejecimiento para crear conciencia publica de una necesidad mas creciente de mejoramiento de hábitos, mejora en la nutrición, salud y bienestar promoviendo todas los principios y técnicas disponibles.
Esta entrada fue publicada en Telomeros y Telomerasa y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s